Salud Dental

Boca con llagas: causas, síntomas y tratamiento

Cualquier persona alguna vez ha tenido llagas en la boca causándoles molestias y dolor para comer y hablar. También se suele referir a las llagas de la boca como aftas o úlceras bucales

Suelen aparecer en la parte interna de las mejillas, lengua, labios, encías o incluso en el paladar.

A pesar de que suelen ser pequeñas, resultan muy incómodas para la persona que las padece, ya que generan dolor y molestias.

Tener la boca con llagas suele deberse a la aparición de aftas bucales, unas pequeñas úlceras que pueden causar dolor al comer, beber o hablar. Las causas más habituales son el estrés, pequeñas lesiones en la mucosa, el uso de ortodoncia, la falta de determinadas vitaminas o un descenso de las defensas. Aunque normalmente desaparecen por sí solas en una o dos semanas, si las llagas son muy frecuentes, muy dolorosas o tardan más de 15 días en curarse, es recomendable acudir al dentista para valorar su origen y aplicar el tratamiento más adecuado.

Información rápida sobre la boca con llagas

Aspecto Información
Nombre médico Aftas bucales o úlceras orales
Duración habitual Entre 7 y 14 días
¿Son contagiosas? No
¿Producen dolor?
¿Dónde aparecen? Lengua, labios, mejillas, encías y paladar
¿Cuándo acudir al dentista? Si duran más de 15 días o aparecen con frecuencia

¿Qué significa tener la boca con llagas?

Tener la boca con llagas significa que han aparecido una o varias pequeñas lesiones en la mucosa oral, conocidas también como aftas bucales o úlceras orales. Estas lesiones suelen ser redondeadas u ovaladas, de color blanquecino o amarillento en el centro y rodeadas por una zona enrojecida.

Las llagas pueden aparecer en cualquier parte del interior de la boca, como la lengua, las mejillas, las encías, el paladar o la cara interna de los labios. Aunque generalmente son pequeñas, pueden resultar muy molestas y provocar dolor al comer, beber, hablar o incluso al cepillarse los dientes.

En la mayoría de los casos desaparecen de forma espontánea en un plazo de una a dos semanas. Sin embargo, si aparecen con frecuencia, aumentan de tamaño o tardan demasiado en cicatrizar, conviene acudir al dentista para identificar la causa y descartar otras enfermedades.

¿Por qué tengo la boca con llagas?

Las llagas en la boca pueden aparecer por múltiples motivos y, en muchas ocasiones, son el resultado de varios factores combinados. Conocer su origen es fundamental para prevenir nuevas lesiones y aplicar el tratamiento más adecuado.

Estrés y ansiedad

El estrés es uno de los desencadenantes más habituales de las aftas bucales. Durante periodos de tensión emocional, el sistema inmunitario puede debilitarse, facilitando la aparición de pequeñas úlceras en la boca.

Es frecuente que muchas personas desarrollen llagas durante épocas de exámenes, exceso de trabajo o situaciones personales estresantes.

Mordeduras accidentales

Una mordedura al comer o un pequeño golpe con el cepillo dental pueden provocar una lesión en la mucosa oral que termine convirtiéndose en una llaga.

También pueden producirse por alimentos muy duros o por prótesis dentales mal ajustadas.

Aparatos de ortodoncia

Los brackets, alineadores o retenedores pueden provocar pequeñas rozaduras durante los primeros días del tratamiento o cuando existe algún elemento que sobresale más de lo habitual.

En estos casos suele ser recomendable utilizar cera de ortodoncia y mantener una correcta higiene bucodental para favorecer la cicatrización.

Déficit de vitaminas y minerales

La falta de determinadas vitaminas y minerales también puede favorecer la aparición de aftas bucales.

Entre las deficiencias más relacionadas se encuentran:

  • Vitamina B12
  • Hierro
  • Ácido fólico
  • Zinc

Si las llagas aparecen con mucha frecuencia, el profesional puede valorar la necesidad de realizar un estudio para descartar estas carencias.

Sistema inmunitario debilitado

Cuando las defensas disminuyen, aumenta la probabilidad de desarrollar lesiones en la mucosa oral.

Esto puede ocurrir tras procesos infecciosos, enfermedades sistémicas o determinados tratamientos médicos.

Alimentos ácidos o picantes

Algunos alimentos pueden irritar la mucosa de la boca y favorecer la aparición de llagas o aumentar el dolor cuando ya existen.

Los más habituales son:

  • Cítricos
  • Piña
  • Tomate
  • Picantes
  • Vinagre
  • Bebidas muy calientes

En muchas ocasiones, las aftas bucales aparecen por la combinación de varios factores. Por ejemplo, una persona puede sufrir un pequeño roce en la mucosa y, al mismo tiempo, atravesar un periodo de estrés o presentar una ligera bajada de defensas. Por ello, identificar la causa ayuda a reducir la frecuencia con la que vuelven a aparecer

Síntomas de una boca con llagas

Las llagas bucales suelen ser fáciles de identificar por su aspecto característico y por las molestias que producen.

Los síntomas más frecuentes son:

  • Dolor localizado al tocar la lesión.
  • Escozor al comer alimentos ácidos o calientes.
  • Molestias al hablar.
  • Sensibilidad durante el cepillado.
  • Pequeñas úlceras blancas o amarillentas rodeadas por un borde rojo.
  • Inflamación de la zona afectada.

Cuando aparecen varias llagas al mismo tiempo, el dolor puede dificultar incluso la alimentación o la correcta higiene oral.

¿Cómo curar una boca con llagas?

Aunque las aftas suelen desaparecer por sí solas, existen algunas medidas que ayudan a aliviar el dolor y acelerar la recuperación.

Mantener una buena higiene oral

Es importante continuar cepillándose los dientes después de cada comida utilizando un cepillo de cerdas suaves para evitar irritar aún más la lesión.

Además, mantener la boca limpia reduce el riesgo de sobreinfección.

Evitar alimentos irritantes

Mientras exista la llaga es recomendable evitar alimentos muy calientes, picantes o ácidos, ya que aumentan el dolor y retrasan la cicatrización.

También conviene reducir el consumo de bebidas alcohólicas y muy azucaradas.

Mantener una buena hidratación

Beber suficiente agua ayuda a evitar la sequedad bucal y favorece el proceso natural de cicatrización de la mucosa.

Utilizar productos específicos

Existen geles protectores y colutorios diseñados para aliviar el dolor y proteger la lesión mientras cicatriza.

No obstante, siempre es recomendable seguir las indicaciones del dentista o farmacéutico antes de utilizarlos.

Evitar tocar la llaga

Aunque resulte tentador, no se debe manipular la lesión con la lengua ni con los dedos, ya que esto puede retrasar la cicatrización e incrementar el riesgo de infección.

¿Qué alimentos debo evitar si tengo llagas?

La alimentación puede influir tanto en el dolor como en la velocidad de recuperación.

Durante los días que duren las llagas es recomendable evitar:

  • Naranjas, limones y otros cítricos.
  • Tomate.
  • Piña.
  • Comidas muy picantes.
  • Frutos secos duros.
  • Patatas fritas.
  • Bebidas muy calientes.
  • Alcohol.

En cambio, son más recomendables alimentos blandos como purés, yogures, arroz, pasta, pescado o verduras cocidas.

¿Cuánto duran las llagas en la boca?

La mayoría de las aftas bucales desaparecen de forma espontánea entre los siete y los catorce días.

Durante este tiempo es habitual que el dolor disminuya progresivamente hasta desaparecer por completo.

Sin embargo, es recomendable acudir al dentista cuando:

  • la llaga dura más de dos semanas;
  • aparecen con mucha frecuencia;
  • aumentan de tamaño;
  • producen un dolor muy intenso;
  • dificultan comer o beber con normalidad.

¿Las llagas en la boca son contagiosas?

No. Las aftas bucales no son contagiosas y no pueden transmitirse mediante besos, cubiertos o vasos.

Es importante no confundirlas con el herpes labial, una infección causada por un virus que sí puede transmitirse por contacto directo.

Por este motivo, si las lesiones aparecen en la parte externa de los labios en forma de pequeñas ampollas, conviene acudir al profesional para obtener un diagnóstico correcto.

¿Quién tiene más riesgo de sufrir llagas en la boca?

Aunque cualquier persona puede desarrollar aftas bucales, existen determinados grupos que presentan un mayor riesgo.

Entre ellos se encuentran:

  • Personas sometidas a situaciones de estrés o ansiedad.
  • Pacientes con ortodoncia.
  • Personas con déficit de hierro o vitamina B12.
  • Pacientes con enfermedades autoinmunes.
  • Niños y adolescentes.
  • Personas con antecedentes familiares de aftas recurrentes.

En estos casos es recomendable realizar revisiones periódicas si las lesiones aparecen con frecuencia.

¿Se pueden prevenir las llagas en la boca?

Aunque no siempre es posible evitar su aparición, existen algunos hábitos que ayudan a reducir el riesgo.

Entre las principales recomendaciones destacan:

  • Mantener una correcta higiene bucodental.
  • Utilizar un cepillo de cerdas suaves.
  • Evitar morderse el interior de la boca.
  • Reducir el estrés cuando sea posible.
  • Llevar una alimentación equilibrada rica en vitaminas y minerales.
  • Corregir prótesis o aparatos que produzcan rozaduras.

Estas medidas también ayudan a disminuir la frecuencia con la que aparecen las aftas en personas propensas a sufrirlas.

Cómo aliviar el dolor de una boca con llagas

Si las llagas producen dolor o molestias importantes, pueden seguirse algunas recomendaciones para aliviar los síntomas mientras cicatrizan.

Paso 1. Mantén una buena higiene oral utilizando un cepillo suave.

Paso 2. Evita alimentos muy calientes, picantes o ácidos.

Paso 3. Bebe agua con frecuencia para evitar la sequedad bucal.

Paso 4. Utiliza geles protectores o colutorios recomendados por el dentista.

Paso 5. Si las lesiones duran más de dos semanas, solicita una revisión.

Errores frecuentes cuando aparecen llagas en la boca

Algunas prácticas pueden retrasar la cicatrización de las aftas y aumentar las molestias.

Los errores más habituales son:

  • Manipular la llaga con la lengua.
  • Dejar de cepillarse los dientes por miedo al dolor.
  • Consumir alimentos muy ácidos o picantes.
  • Utilizar remedios caseros sin evidencia científica.
  • Esperar demasiado tiempo para acudir al dentista cuando las lesiones no desaparecen.

Evitar estos errores favorece una recuperación más rápida.

Diferencias entre una llaga y un herpes labial

Llaga (afta) Herpes labial
Aparece dentro de la boca Aparece normalmente en el labio
No es contagiosa Es contagioso
Tiene forma de úlcera Comienza con ampollas
No está causada por un virus Está producido por el virus del herpes simple
Suele desaparecer en 7-14 días Puede reaparecer periódicamente

¿Cuándo acudir al dentista?

Aunque la mayoría de las llagas no revisten gravedad, existen determinadas situaciones en las que es recomendable acudir a consulta.

Solicita una revisión si:

  • la lesión no desaparece después de dos semanas;
  • aparecen llagas de forma repetitiva;
  • son muy grandes o numerosas;
  • existe fiebre u otros síntomas generales;
  • el dolor impide comer o beber;
  • las lesiones aparecen siempre en la misma zona.

En Clínica Dental Fabián López podemos valorar el origen de las lesiones, recomendar el tratamiento más adecuado y descartar otras patologías que puedan afectar a la mucosa oral.

Resumen para pacientes

La mayoría de las personas que tienen la boca con llagas presentan aftas bucales, unas pequeñas lesiones que normalmente desaparecen entre una y dos semanas. Mantener una buena higiene oral, evitar alimentos irritantes y controlar el estrés ayuda a aliviar los síntomas y reducir su aparición. Si las llagas son frecuentes, muy dolorosas o no cicatrizan correctamente, es importante acudir al dentista para identificar la causa y recibir el tratamiento adecuado.

Si la llaga no remite con el paso de los días, te aconsejamos que visites a tu dentista de confianza.