Cuidados Dentales en Niños

Cómo cepillar los dientes a un niño correctamente según su edad

cómo cepillar los dientes a un niño

Cuidar los dientes de un niño desde los primeros meses de vida es fundamental para prevenir las caries y favorecer una buena salud bucodental durante toda su infancia. Una de las dudas más habituales entre los padres es cómo cepillar los dientes a un niño, cuándo empezar a hacerlo, qué cepillo utilizar y qué cantidad de pasta de dientes es la adecuada.

El cepillado dental debe comenzar desde que aparece el primer diente de leche. No hay que esperar a que el niño tenga todos sus dientes para empezar a cuidar su boca. Las recomendaciones de la Sociedad Española de Odontopediatría indican que, desde la erupción del primer diente, se debe realizar la higiene dental al menos dos veces al día utilizando pasta dental con flúor.

Además, durante los primeros años el niño todavía no tiene la destreza necesaria para realizar por sí solo un cepillado eficaz. Por eso, los padres deben realizar o supervisar el cepillado durante los primeros años de vida y ayudar al niño hasta que tenga suficiente habilidad para hacerlo correctamente.

En esta guía te explicamos paso a paso cómo cepillar los dientes de un niño según su edad y cuáles son los errores que conviene evitar.

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¿Cuándo hay que empezar a cepillar los dientes a un niño?

El cuidado de la boca debe comenzar incluso antes de que aparezca el primer diente, pero el cepillado dental propiamente dicho comienza cuando aparece el primer diente de leche.

Los primeros dientes suelen comenzar a salir alrededor de los seis meses, aunque existe una gran variabilidad entre niños.

Desde ese momento es recomendable utilizar un cepillo dental infantil de filamentos suaves y realizar el cepillado al menos dos veces al día, dando especial importancia al cepillado de la noche.

No debemos pensar que los dientes de leche no son importantes porque terminarán cayéndose. Estos dientes participan en la masticación, ayudan al desarrollo adecuado de la boca y mantienen el espacio necesario para los dientes permanentes.

Por eso, cuidar los dientes de leche desde su aparición es una de las mejores formas de prevenir problemas posteriores.

Si quieres saber más sobre este tema, puedes consultar nuestra guía sobre caries en niños.

¿Cómo cepillar los dientes a un bebé?

Durante los primeros meses en los que aparece la dentición de leche, el cepillado debe ser realizado por un adulto.

El objetivo no es que el bebé aprenda a cepillarse, sino que el padre o la madre elimine correctamente la placa bacteriana que se acumula alrededor de los dientes.

Para conocer cuándo aparecen, cuándo se caen y qué ocurre durante el recambio dental, puedes consultar nuestro artículo ¡Mamá, se me está cayendo un diente de leche!.

Utiliza un cepillo infantil

Elige un cepillo específico para bebés o niños pequeños, con:

  • Cabezal pequeño.
  • Filamentos suaves.
  • Un tamaño adecuado para la boca del niño.
  • Un mango que permita sujetarlo correctamente.

No es necesario utilizar un cepillo excesivamente sofisticado. Lo importante es que permita acceder fácilmente a todas las superficies de los dientes.

Utiliza pasta dental con flúor

Desde la aparición del primer diente se recomienda utilizar pasta dental con 1.000 ppm de flúor.

En niños menores de 3 años, la cantidad debe ser aproximadamente equivalente a un grano de arroz o una pequeña mancha sobre el cepillo.

No es necesario cubrir todo el cabezal del cepillo con pasta.

Además, los padres deben evitar que el niño chupe o ingiera directamente la pasta del tubo.

Cómo cepillar los dientes a un niño de 0 a 3 años

Entre el nacimiento y los 3 años el adulto debe encargarse de realizar el cepillado.

Una forma sencilla de hacerlo es colocar al niño en una posición que permita ver bien su boca y sujetar suavemente su cabeza.

Después:

  1. Coloca una pequeña cantidad de pasta dental fluorada sobre el cepillo.
  2. Cepilla suavemente todas las superficies de los dientes.
  3. Presta especial atención a la zona cercana a las encías.
  4. Limpia tanto las caras exteriores como las interiores.
  5. No olvides las superficies donde el niño mastica.
  6. Realiza el cepillado al menos dos veces al día.
  7. Da especial importancia al cepillado antes de acostarse.

La higiene debe realizarse de forma suave pero eficaz, sin ejercer una presión excesiva sobre los dientes o las encías.

Las recomendaciones de la Sociedad Española de Odontopediatría señalan que en esta etapa la cantidad de pasta debe ser similar a un grano de arroz y contener 1.000 ppm de flúor.

Cómo cepillar los dientes a un niño de 3 a 6 años

A partir de los 3 años el niño puede empezar a participar más activamente en su higiene dental, pero todavía necesita la ayuda y supervisión de un adulto.

En esta etapa se recomienda utilizar una cantidad de pasta dental aproximadamente del tamaño de un guisante y, según las recomendaciones de la SEOP, una pasta con 1.000 ppm de flúor entre los 3 y los 6 años.

El niño puede comenzar a aprender los movimientos del cepillado, pero los padres deben repasar posteriormente aquellas zonas que no haya limpiado correctamente.

Una buena estrategia es permitir que el niño se cepille primero y después realizar un segundo cepillado o repaso por parte del adulto.

De esta manera se consigue que el niño adquiera autonomía sin renunciar a una higiene eficaz.

Cómo cepillar los dientes a un niño a partir de 6 años

A partir de los 6 años el niño suele tener mayor habilidad manual y puede realizar una parte cada vez mayor del cepillado por sí mismo.

En esta etapa se recomienda utilizar pasta dental con 1.450 ppm de flúor, en una cantidad aproximadamente del tamaño de un guisante o equivalente a la anchura del cabezal del cepillo.

Sin embargo, que el niño sea capaz de cepillarse solo no significa que los padres deban desentenderse completamente.

La supervisión continúa siendo importante, especialmente en el cepillado nocturno.

La Sociedad Española de Odontopediatría recomienda supervisar el cepillado hasta aproximadamente los 8 años, cuando el niño suele haber adquirido una habilidad motora suficiente para realizarlo correctamente.

¿Cuántas veces al día debe cepillarse los dientes un niño?

Lo recomendable es realizar el cepillado al menos dos veces al día.

Uno de estos cepillados debe realizarse antes de acostarse, ya que es especialmente importante mantener los dientes limpios durante la noche.

Una rutina sencilla puede ser:

Por la mañana: después del desayuno.

Por la noche: después de la última comida y antes de acostarse.

Si el niño realiza una tercera limpieza después de otra comida principal, puede contribuir a mantener una buena higiene, pero lo fundamental es que los dos cepillados diarios se realicen correctamente.

¿Cuánto tiempo debe durar el cepillado de un niño?

En niños pequeños lo más importante es que el cepillado sea eficaz y que se limpien todas las superficies dentales.

A medida que el niño crece, puede establecerse una rutina de aproximadamente dos minutos por cepillado.

Para conseguir que el niño mantenga el cepillado durante ese tiempo pueden utilizarse recursos sencillos:

  • Un temporizador.
  • Una canción de aproximadamente dos minutos.
  • Un reloj de arena.
  • Una aplicación de cepillado infantil.
  • Contar juntos mientras se cepilla.

Convertir el cepillado en una rutina diaria facilita que el niño lo perciba como algo normal y no como una obligación puntual.

¿Cómo hay que cepillar los dientes de un niño?

No basta con pasar rápidamente el cepillo por los dientes.

Hay que limpiar todas las superficies dentales:

Parte exterior de los dientes

Es la superficie que queda hacia los labios y las mejillas.

Parte interior

Es la superficie que está orientada hacia la lengua o el paladar.

Superficie de masticación

Es especialmente importante en los molares, donde pueden acumularse restos de comida y placa bacteriana.

Línea de la encía

Hay que prestar atención a la zona donde se encuentran el diente y la encía, realizando movimientos suaves.

En los niños pequeños puede resultar más sencillo utilizar movimientos cortos y suaves, asegurándose de pasar por todas las zonas.

El cepillado es solo una parte del cuidado de la boca. Algunos hábitos también pueden influir en el desarrollo dental. Puedes conocer más sobre cómo afecta el chupete a los dientes y al desarrollo dental de los niños.

¿Los niños deben utilizar pasta de dientes con flúor?

Sí. Las recomendaciones actuales de la Sociedad Española de Odontopediatría indican utilizar pasta dental fluorada desde la aparición del primer diente.

La concentración y la cantidad de pasta deben adaptarse a la edad y al riesgo individual de caries.

Como orientación general:

Edad Flúor Cantidad aproximada
0-3 años 1.000 ppm Grano de arroz/mancha
3-6 años 1.000 ppm Guisante
Más de 6 años 1.450 ppm Guisante/anchura del cabezal

Estas recomendaciones pueden modificarse en función del riesgo de caries de cada niño. En determinadas situaciones, el odontopediatra puede recomendar concentraciones o medidas adicionales de flúor.

Por eso, si un niño presenta caries frecuentes, es conveniente realizar una valoración profesional.

¿Hay que enjuagarse la boca después de cepillarse?

Una vez realizado el cepillado, el niño debe escupir el exceso de pasta, pero no es necesario realizar un enjuague abundante con agua, ya que esto puede eliminar parte del flúor que permanece sobre los dientes.

En los niños pequeños que todavía no saben escupir correctamente, la cantidad de pasta utilizada debe ser muy pequeña, precisamente para evitar una ingesta innecesaria.

¿Cuándo debe empezar un niño a utilizar hilo dental?

El cepillo no siempre consigue limpiar correctamente los espacios entre los dientes.

Cuando existen dientes juntos y las superficies están en contacto, puede ser necesario utilizar hilo dental u otro método de higiene interdental.

Una guía de salud bucodental infantil recomienda comenzar a utilizar hilo dental cuando existen dos dientes que están en contacto.

En niños pequeños, los padres deben encargarse de realizar esta limpieza.

Si tienes dudas sobre cuándo empezar o cómo hacerlo, lo mejor es que el odontopediatra indique la técnica más adecuada para el niño.

Errores frecuentes al cepillar los dientes de un niño

Aunque los padres suelen preocuparse mucho por la higiene dental de sus hijos, existen algunos errores bastante habituales.

Esperar a que aparezcan todos los dientes

El cepillado debe comenzar desde la aparición del primer diente, no cuando el niño ya tiene toda la dentición de leche.

Dejar que el niño se cepille solo demasiado pronto

Que un niño quiera hacerlo solo es positivo, pero durante los primeros años todavía no tiene la destreza necesaria para limpiar correctamente toda la boca.

Los padres deben ayudar y supervisar el cepillado.

Utilizar demasiada pasta dental

Una mayor cantidad de pasta no significa una mayor protección.

En los niños pequeños debe utilizarse una cantidad muy reducida, adaptada a su edad.

No cepillar los dientes por la noche

El cepillado nocturno es uno de los más importantes del día y no debería convertirse en algo opcional.

Cepillar solamente los dientes delanteros

Los molares y las superficies interiores también necesitan una limpieza cuidadosa.

Pensar que los dientes de leche no necesitan cuidados

Los dientes temporales también pueden desarrollar caries y otras enfermedades.

Además, cumplen funciones importantes durante el crecimiento del niño.

¿Cómo conseguir que un niño quiera cepillarse los dientes?

No todos los niños aceptan fácilmente el cepillado, especialmente durante los primeros años.

Convertirlo en una rutina puede ayudar mucho.

Algunos consejos son:

  • Cepillarse los dientes siempre a la misma hora.
  • Dejar que el niño elija entre varios cepillos adecuados para su edad.
  • Dejar que se cepille primero y después repasarlo los padres.
  • Utilizar canciones o temporizadores.
  • Evitar convertir el cepillado en una pelea diaria.
  • Dar ejemplo cepillándose los dientes junto al niño.
  • Felicitarle cuando realiza correctamente la rutina.

Los niños aprenden mucho observando a sus padres. Convertir el cepillado en una actividad familiar puede facilitar que lo incorporen como un hábito cotidiano.

¿Cuándo debe ir un niño al dentista?

La prevención no consiste únicamente en cepillar los dientes en casa.

Las revisiones odontológicas permiten comprobar que los dientes están erupcionando correctamente, detectar caries en fases iniciales y valorar aspectos relacionados con el desarrollo de la boca.

La primera revisión debe realizarse durante los primeros años de vida y posteriormente mantenerse una frecuencia adaptada a las necesidades y al riesgo de cada niño.

Además, hay que acudir al dentista si aparecen:

  • Dolor dental.
  • Sensibilidad.
  • Manchas blancas, marrones o negras en los dientes.
  • Sangrado frecuente de las encías.
  • Fracturas dentales.
  • Golpes en los dientes.
  • Dientes que presentan una posición anormal.
  • Caries.
  • Alteraciones en la mordida.

Una revisión temprana permite detectar problemas cuando todavía son más fáciles de tratar.

Si quieres conocer por qué aparecen las caries infantiles, cuáles son sus síntomas y cómo se tratan, puedes consultar nuestra guía sobre caries en niños.

Cepillado dental y prevención de las caries en niños

El cepillado dental es una de las principales herramientas para prevenir las caries infantiles.

La eliminación de la placa bacteriana mediante el cepillado con pasta fluorada, realizada al menos dos veces al día, es una medida fundamental para reducir el riesgo de caries.

Pero la prevención debe acompañarse de otros hábitos.

Es importante limitar la frecuencia con la que el niño consume alimentos y bebidas azucaradas, especialmente entre comidas. También conviene fomentar el consumo de agua y mantener una alimentación equilibrada.

Si quieres conocer en profundidad por qué aparecen y cómo se tratan, puedes consultar nuestro artículo Caries en niños: causas, síntomas y tratamiento

Preguntas frecuentes sobre cómo cepillar los dientes a un niño

¿A qué edad hay que empezar a cepillar los dientes a un niño?

El cepillado debe comenzar desde la aparición del primer diente de leche. Se recomienda utilizar un cepillo infantil y pasta dental con 1.000 ppm de flúor en una cantidad adecuada a la edad.

¿Cuántas veces al día hay que cepillar los dientes de un niño?

Como mínimo, dos veces al día. Uno de los cepillados debe realizarse por la noche antes de acostarse.

¿Cuánta pasta de dientes debe utilizar un niño?

En menores de 3 años se recomienda una cantidad similar a un grano de arroz o una pequeña mancha. Entre los 3 y los 6 años, aproximadamente un guisante. A partir de los 6 años, las recomendaciones de la SEOP indican pasta de 1.450 ppm de flúor y una cantidad similar a un guisante o a la anchura del cabezal.

¿Puede un niño cepillarse los dientes solo?

Puede empezar a participar y aprender desde pequeño, pero durante los primeros años necesita que un adulto realice o supervise el cepillado. La SEOP recomienda supervisarlo hasta aproximadamente los 8 años.

¿Qué cepillo de dientes es mejor para un niño?

Lo recomendable es utilizar un cepillo infantil con cabezal adecuado al tamaño de su boca y filamentos suaves. El cepillo debe permitir acceder a todas las superficies dentales sin resultar incómodo.

¿Hay que enjuagar la boca después de cepillarse?

Después del cepillado debe escupirse el exceso de pasta, pero no es necesario realizar un enjuague abundante con agua. De esta manera se evita eliminar inmediatamente el flúor que queda sobre los dientes.

¿Cuándo puede un niño cepillarse los dientes solo?

Depende de cada niño. Aunque la autonomía aumenta progresivamente, la supervisión debe mantenerse hasta que tenga suficiente habilidad para limpiar correctamente todas las superficies dentales. La SEOP sitúa esta capacidad alrededor de los 8 años.

¿Es necesario cepillar los dientes de leche?

Sí. Los dientes de leche necesitan los mismos cuidados de higiene que los dientes definitivos. Las caries en los dientes temporales pueden causar dolor y otros problemas, por lo que es importante prevenirlas y tratarlas.

¿Cuándo debe utilizar hilo dental un niño?

Cuando los dientes están en contacto entre sí y el cepillo ya no puede limpiar adecuadamente el espacio interdental. En los niños pequeños deben ser los padres quienes realicen esta limpieza.